sábado, 26 de julio de 2008

A veces

Yo... Yo solía dibujar corazones en las esquinas de mis hojas cuando estaba triste.

Yo.. Yo... Aún lo hago.

viernes, 18 de julio de 2008

Crazy Car




Un instante, un par de segundos, una insignificancia.

Eso demora un auto pasar frente a nuestros ojos. Pero ¿se ha puesto a pensar que pasa dentro de esos vehículos? Tantas historias, tantas risas, llantos, traiciones.

Un auto, un simple auto

Un auto… donde el esposo va a buscar a la amante al trabajo, para luego irse a algún sitio lejano, y bueno… engañar a la esposa en el asiento de atrás

Un auto…transporte de mafiosos locos que traman como vengase del traidor que les dio la espalda y los delato.

Un auto… cárcel de tantas victimas de torturas inimaginables y secuestros

Un auto… espectador de cómo futuros feticidas golpean y humillan sin control alguno.

Un auto… refugio de personas sin hogar, que acomodan sus pocas pertenencias en lo que consideran casa.

Un auto… perfecto escondite para jugar cuando se es niño

Un auto... donde se planean fiestas, y estas mismas terminan

Un auto… culpable de sueños rotos, donde el maneja para verla y termina volcado y medio muerto a causa de la velocidad

Un auto... verdugo de familias completas

Trabajo, salón de belleza, ropero, testigo silencioso de innumerables hechos

Un auto que pasa durante un instante frente a nuestro ojos sin saber que historias se tejen dentro.


P.D.: Este a sido el texto más incoherente que he escrito, pero es para que veas que cumplo mis promesas y que te quiero menso.

jueves, 10 de julio de 2008

Nostalgia invernal



Calles mojadas, árboles sin hojas, perros estilando a causa de la lluvia, pájaros sin lecho ni abrigo, niños llorando, caballos corriendo, chimeneas con olor a leña, jaulas vacías, historias esperando ser contadas.

Enumero mis penas y mis derrotas en una lista infinita. Enumero mis alegrías sin llegar a mucho. Enumero las manos, las palabras. Enumero los ojos, las risas, los llantos. Enumero, enumero, enumero ¿sirve tanto numero?

Nostalgia, alegría, pena, rabia, tristeza, gozo, amarga felicidad.


A veces no distingo una cosa de la otra y me veo absorta en una confusión inmensa.



domingo, 22 de junio de 2008

Francisca Camila Astudillo Moraleda



Es tan raro no tenerte cerca, es tan raro no poder hablarte como antes. Me molesta todo esto.
Siempre fuiste la que estaba ahí, el apoyo incondicional, la palabra de aliento, el hombro para llorar, la cómplice de maldades y travesuras infantiles, la que hablaba conmigo en llamadas telefónicas interminables… que luego pasaban la cuenta a fin de mes. Eras todo eso y más.
Me carga la distancia, siento que me pierdo de cosas, que te pierdes de cosas.
Quiero que te quede claro que jamás te voy a dejar de querer, que nunca me olvidare de ti, que siempre estarás conmigo, en mi corazoncito, y aunque no hablemos tan seguido, o simplemente nos comuniquemos poco quiero que sepas que te amo.

sábado, 7 de junio de 2008

Solo porque si


Hoy no hay historias, no hay cuentos, no hay mentiras, no hay imaginación para escribirlas.
Hoy solo quise escribir porque quiero hacerlo, porque me gusta.
Hoy quiero agradecer todas las buenas vibras, los mensajes de texto, las palabras bonitas, los abrazos, la paciencia, los llantos, las risas, las fiestas, los viajes, los besos, el apoyo, en fin. Todo eso.
Hoy quiero agradecer a los que han estado ahí incondicionalmente y a los que no también.
Hoy me di cuenta, que soy lo que soy ahora es gracias a todo eso.
Hoy choque con una realidad entupida, absorbente, insípida y mal intencionada.
Hoy quise llorar desconsoladamente después de darme cuenta de la basura que existe a mí alrededor.
Hoy las lágrimas no salieron.
Hoy el llanto desconsolado fue remplazado por una sonrisa verdadera.
Hoy todo me distrae
Hoy quiero verte, quiero verlos, quiero verlas
Hoy quiero abrazos, quiero besos.
Hoy... es hoy y me gusta.

domingo, 25 de mayo de 2008

!Estoy harta!


Nauseas, Nauseas. Tengo nauseas.

No entiendo porque, era algo tan mió y lo invadiste.

Escribí algo.

Era fácil encontrarlo, siempre estaba ahí, aunque no quisiera. Hace casi dos años no lo veía, por decisión propia. Hace dos años no lo veía, hace dos años acabó todo, hace dos años comencé a odiarlo, hace dos años que deje de llorar por el.

Por alguna extraña razón, hace algún tiempo, decidí hablarle y sin darme cuenta, comenzó a ser como antes. Se volvió mi amigo, mi confidente, alguien en el cual podía confiar ciegamente… Incluso llegue a pensar que era la única persona que me comprendía de verdad. Eso si, rara vez le hablaba de mi “vida amorosa” –Como si hubiese tenido- sabía que le molestaría, Era obvio ¿no?

Hasta que encontré a alguien especial, que saco mi chispa olvidada, que me ayudo a superar miedo y que obviamente amaba. Su nombre era Fernando, y era sencillamente indescriptible.

Un mal día decidí presentarle a Fernando, mal que mal era mi amigo. Nos juntamos en mi casa a comer tacos. La noche fue tan normal que incluso se torno aburrida. El se fue y yo me quede con Fernando en la casa.

A los 2 días el que era mi mejor amigo, me llamo. Quería que nos viéramos en su casa, en dos horas más. Le dije que sí y fui.

Llegué, media hora tarde, (como siempre). El ambiente estaba tan tenso que daba escalofríos. Me senté en el living mientras el traía unos vasos.

Cuando llego, no traía vasos, sino un chuchillo carnicero y llevaba puesto un delantal. Me dieron más escalofríos.

-Para que es eso- Le pregunte, sacando valor de alguna parte.

- Para ti- Respondió, sonrientemente malo.

Corrí, el me siguió

Trate de huir, todo estaba cerrado

Grite despavoridamente, el subió la música.

Llore, llore. El se me acercaba con ese afilado cuchillo en las manos.

Entré en un estado emocional indescriptible, entre mis llantos, suplicas y gritos y su fatal sonrisa, me perdí. Recuerdos borrosos, pánico, horror, temor, miedo, nauseas.

Me arrinconó, recuero el frió del metal en mi rostro, en mi cuello. El pánico me invadió.

Dicen que todos los animales tiene su método de defensa, yo, estaba tan perturbada, que vomite sus zapatos. Fue en ese momento cuando sentí la primera estocada en el muslo izquierdo, un dolor que me quemaba. Miré…Rojo, sangre.

Ahí me di cuenta que moriría acuchillada pro la persona que más ame en su época. Vomité nuevamente y me di cuenta que otra vez tenia el frió filo en mi cara, que se hundió en un corte que no sentí.

Más sangre, más rojo, más traición, más horror, más pánico, más miedo.

-¡Asesino!- Grite horrorizada

-Aún no- Respondió con esa sonrisa malévola.

Lloré, lloré y entre tantas lagrimas que no me dejaban ver, divise un charco rojo bajo mis pies. En ese preciso momento, decidí que el no se saldría con la suya. Tomé un cenicero de vidrio que se encontraba a mis espaldas y se lo lancé.

Cayó en su rostro y corrí a la cocina, pero caí en el pasillo, el se abalanzo sobre mí y con el afilado cuchillo en su mano derecha y me dijo: -Hace tiempo, me dijiste que eras mía y solo mía serás-.

Acerco su rostro a mi cara ensangrentada. Lloré, lloré y me besó a la fuerza, luego hundió otra estocada en un costado de mi abdomen.

Con un cabezazo en la nariz lo aleje de mí, sin pensar tome el cuchillo y corte su cuello. Mientras lo hacia, el me intento gritar “¡Perra!” pero su grito se ahogó.

Al día siguiente encontraron su cuerpo desangrado entre el living y la cocina y el mió (igualmente desangrado) en el baño con un papel empuñado en la mano que decía “Fernando te amo, estaba esperando un hijo nuestro”

Ojala te sientas identificado con algo.

P.D.: no me gusta que me llamen “loca”.

jueves, 15 de mayo de 2008

Me haces falta


Hace algunas noches, Eran las dos de la madrugada, y me hiciste tanta falta.
Hace tanto tiempo no lloraba con tanta pena, rabia, odio acumulado.
Trate de acordarme de todas esas cosas que me hacen mal, para botar toda la angustia de una, y... Me hiciste falta.
Tenia tantas ganas de hablar contigo, sabia que si estuvieses acá no te habría importado la hora si te llamaba. Tu siempre estabas ahí.
Te acuerdas esa vez que me llego un mensaje a las 4 de la mañana que decía algo así como "llámame a la casa por fa", casi me morí del puro susto y desperté a toda mi familia pensando en lo peor y al final era que el mensaje había llegado tarde.
¡Diablos! me dio pena otra ves y los ojos se me llenaron de lágrimas...
Ahora que recuerdo jamás me despendí de ti, me acuerdo que solo te dí un abrazo y te dije te amo y me fui porque mi papa me esperaba en la puerta... Y esa fue la ultima vez que te vi en vivo y en persona como dices tu.

Me Haz entregado siete años de cosas maravillosas.

Eres mi nena, nena, dulce y buena nadie te puede igualar ♫